mayo 31, 2011

loco pintor



Es notorio que el oficio hace a la persona y la persona aporta al oficio, en tal sentido, un pintor es dado a la pintura así como la pintura moldea la personalidad del artista; éste realismo vanguardista donde se permite la creación de una obra, es reflejo de como se percibe el mundo desde una perspectiva artística.

La locura no pudiera ser un malestar en el arte, al contrario, libera el alma oprimida dando carácter, sentido y notoriedad a quién desee expresar un sentimiento o capturar un momento de la vida; sociedad que vive, juzga y determina demencia sobre tal o cual persona sin atender la necesidad que tienen los exquisitos vividores de expresarse.

¿Arte sinónimo de locura? Interrogante que conduce a muchos cauces, es difícil determinarlo, toda razón tiene un límite y si razón es filosofía, arte es arte y no puede tener limitación que impida la impresión más allá del mero calco. La evolución del arte debe caminar por el rumbo de la ironía, de la verdad a medias tintas, llevar un mensaje inconcluso permitiendo al espectador variada interpretación de la realidad surreal.

¿Un juego de conciencia? Siempre he considerado que la vida es un juego donde el mejor postor termina perdiendo, así pasa en la vida del pintor, es un juego de riesgo con múltiples facetas, la conciencia del colectivo impulsa la humilde carrera del artista con la convicción de respirar y degustar la mejor interpretación de la vida en un lienzo.

Para concluir, nadie puede tener razón cuando hablamos de locura en la pintura, tal vez el término esté mal empleado en el contexto ó su aplicación escapa al rigor estético del conservadurismo, yo apuesto al libre desenvolvimiento del artista ¿Ud. a quién le apuesta?

mayo 29, 2011

pintura y fotografía


     Para algunos puede que la fotografía sea un medio para alcanzar un nivel de arte genuino. Para otros (como yo) no. Pienso que la fotografía no ha sido realmente necesaria para impulsar un dote artístico. No hace falta mas nada sino la visión de un buen observador para pintar un buen cuadro. La fotografía a mi punto de vista es un medio valido para preservar recuerdos; hay fotos buenas, malas y excelentes, todo depende de la captura de un momento. No estoy a favor de las corrientes que proponen suprimir la pintura por la fotografía, considerando lo anticuada de aquella. 
    La pintura siempre ha existido y existirá más allá del hombre, es un sentimiento, una forma de manifiesto donde el alma se pronuncia.
     La fotografía es un medio para capturar momentos de la vida, hasta allí. No se puede negar la diversificación que existe de ésta, buscando incluso unirla a otras corrientes de la pintura; "No se puede ser más tonto"; la tecnología de la ciencia procura evolucionar los distintos medios de expresión del hombre, sin embargo, es complejo y tardíamente sencillo considerar que la fotografía es evolución de la pintura. Es imposible determinar eso.
   La pintura requiere un procedimiento, una serie de técnicas adquiridas partiendo de la observación; el esmero del pincel y aplicación degradada de capas de color. La fotografía aplicada es mera observación, necesita adaptar el ambiente al foco del obturador; en síntesis, la fotografía es un mecanismo técnico formal de captura de imágenes, mientras que la pintura es un trabajo artístico y esencial, siempre habrá relatividad en estos términos.

     En conclusión, ambos caminos conducen a la búsqueda del placer estético del arte, la belleza en cada episodio de la vida, bien sea mecanizada (como en la fotografía) o artística (como en la pintura), y aunque no sorprende que en un futuro de amplitud tecnológica la fotografía cause la mortandad de la pintura;  lo cierto es que ambas se dan la mano para conseguir capturar el mejor momento ¿Y tú cuál usas a diario?.

mayo 28, 2011

influencia del taller



La elasticidad que envuelve al pintor cuando la inspiración le encuentra en su taller de pintura es realmente un momento inigualable. En un estudio de pintura es muy difícil no hallar lo que se busca y desde una obra maestra hasta un peculiar autorretrato puede contagiar al espectador del virus que yo llamo "fantasía trasmutada" que consiste en un viaje cósmico donde la conciencia se deja llevar por la intensidad del color percibido; invocando vivencias que conmueven incluso a una roca.

Tal intensidad de sentimiento conjugado al placer de contemplar un cuadro que sirva de espejo al hombre, es un espectáculo de imaginación que brinda al fin, un puente de no retorno al despertar de la sensibilidad artística. 

El taller de pintura o "La Cueva de Colores" refugia al pintor ávido creativo en la niebla donde se encuentra a sí mismo en la intemperie, la brutal intemperie, la reflexión a solas donde acuerda arriesgar más de lo que pintó juzgando su inmutable creación.